domingo, 14 de agosto de 2011

Jamaican Posse

Clickclackclickclack
la punta del machete
busca entre sus dientes
algún resto de comida
manchándolos
con otras sangres
otras carnes
otros huesos con muescas
de otros yardies
de Trenchtown.
África de uñas negras,
Londres
ojos amarillos
siegan el maíz
bajo los cuellos blancos de la City.

Incertidumbre en The Guardian:
cucarachas jamaicanas adictas a los videojuegos
lideran la revuelta
una jauría
machete en alto:
nosotros somos
la guerra.


sábado, 6 de agosto de 2011

El hoyo

Hace años que no pasa ninguna patrulla
hace tiempo que no aparecen en las estadísticas
hace
calor
en las torres de cemento y alquitran
casas sin puertas
puertas sin ventanas
ventanas con gente
asomada
en el embudo urbano
culo de botella
rota
herida en el cuello
y,
sin embargo,
nunca falta comida
caliente
pucheros de patatas
y nidos de ratas
en las alcantarillas
siempre abiertas como puertas
y en la calle
barricadas abandonadas
Penamoa
El Puche
las seiscientas
El Vacie
Secondigliano
Baltimore Oeste
El Chorrillo
Las Sábilas
re
sistirán.

viernes, 5 de agosto de 2011

Una fotografía

Año ochenta y algo
firme como el tronco
que sujeta mi espalda
botines negros
calcetines de lana vieja
peto verde militar
austriaco
y una camisa roja
apuntalada hasta el último botón
ojos de pajarito
y un rostro de anuncio de Kinder Sorpresa
o de las juventudes hitlerianas.

Yo.
No hay duda,
yo.

Preparado para una guerra húngara
apretando los puños mientras
mis padres me disparaban fotos
para el albúm familiar
tan de moda
en aquellos días
entre la clase mierda.

Ridículo.
Siempre ridículo.