miércoles, 6 de mayo de 2015

FU


Antes de ti yo ni escribía, 
no de verdad.

Hace cinco años que nos encontramos,
abandonados y apaleados, los dos,
y juntos fuimos rescatándonos, 
a nuestra manera, ya sabes,
si no había dinero sólo comías tú,
si yo no dormía no descansábamos ninguno,
si no te gustaba alguien,
a mi tampoco.

A tu paso brillaba hasta la calle Algodonales,
acuérdate,
los niños gritaban tu nombre desde las ventanas
y no había rincón, en todo el barrio,
donde no fueses recibido con honores.

No te fiabas de los hombres,
nunca pudiste olvidar los palos que aun marcaban tu espalda,
yo tampoco,
pero supimos vivir en igualdad, 
ni amo ni mascota,
tú y yo.

Nunca lo entendieron,
y por dejarte la libertad que otros te negaron, nos separaron.
"Respeto por la vida", escribió un buen amigo,
y no faltaron hermanos, ni manos,
ni planes de asalto para intentar recuperarte.
Fue imposible.

Desde entonces he intentado escribirte,
pero no puedo, ni siquiera esto.
Tal vez esta vez sea por supervivencia,
para que el recuerdo de tu aliento y de tus latidos
sea un poco menos doloroso,
lo dudo,
algunas noches creo escuchar tus pasos y yo sigo aquí,
esperando a que algún día vuelvas a rescatarme de nuevo.



lunes, 16 de marzo de 2015

Antes de irme

Antes de irme
de echar el último vistazo
y pegar definitivamente la barbilla al cuello por última vez,
me gustaría traducir el lenguaje del resto de animales
probar con vosotras todas las drogas
unir las dos costas del Estrecho
-de todos los estrechos-
destrozar todos los registros bancarios, de identidad y propiedad
que nadie tenga ni deba nada
derribar los muros de las prisiones, los centros de menores, los psiquiátricos
las paredes de los colegios, los museos
las perreras, urbanizaciones,
centros financieros, laborales y comerciales
fronteras, todas,
plantar cebollas, patatas, tomates, ajos
uvas, hierbas, amapolas, rudas sirias,
cargarme a todos los policías que pueda
y bailar contigo desnuda
sobre la sangre de los cadáveres del viejo mundo.

viernes, 13 de febrero de 2015

Cleptoparasitario

Yo también nací póstumo
y todo lo que toco me pertenece de forma generosa.
Prefiero la carroña,
como las hienas,
las noches predestinadas al laberinto
y la risa solidaria, a veces disolvente.
Poco importa, no soy gregario
tampoco indiferente,
deseo el valor de las cosas prohibidas
favorezcan o perjudiquen a la gente.
La gente no importa, la gente no existe.
Existo yo, existes tú, existe ella y esos de allí
pero no la gente
ni el pueblo
ni la patria
ni el dinero.
Mejor el placer que el esfuerzo,
robar que ganar, aunque sea lo mismo,
las personas torcidas, doblar las esquinas
las palabras malditas
y existir como cruzan la calle los viejos,
porque de todas formas vamos a morir atropellados.