sábado, 30 de mayo de 2015

Son nuestras vecinas

chatarrería
Desde hace algún tiempo están surgiendo distintas plataformas y cuentas en redes sociales que se dedican a criminalizar a otras vecinas por el simple hecho de okupar y trabajar recogiendo chatarra. Dicen que sólo pretenden denunciar el “deterioro del barrio” pero lo cierto es que su actividad se centra exclusivamente en fotografiar a los migrantes, sus casas y sus carritos. Dicen que son un problema del que se quejan los “vecinos de Tetuán”, como si esas personas, por el hecho de trabajar en la calle, okupar y ser migrantes, no fuesen también parte de ese sujeto colectivo llamado “vecinos de Tetuán”. Se equivocan, Tetuán ha sido históricamente un barrio de traperos, obreros y migrantes, no de chivatos, racistas y gentrificadores. 

miércoles, 6 de mayo de 2015

FU


Antes de ti yo ni escribía, 
no de verdad.

Hace cinco años que nos encontramos,
abandonados y apaleados, los dos,
y juntos fuimos rescatándonos, 
a nuestra manera, ya sabes,
si no había dinero sólo comías tú,
si yo no dormía no descansábamos ninguno,
si no te gustaba alguien,
a mi tampoco.

A tu paso brillaba hasta la calle Algodonales,
acuérdate,
los niños gritaban tu nombre desde las ventanas
y no había rincón, en todo el barrio,
donde no fueses recibido con honores.

No te fiabas de los hombres,
nunca pudiste olvidar los palos que aun marcaban tu espalda,
yo tampoco,
pero supimos vivir en igualdad, 
ni amo ni mascota,
tú y yo.

Nunca lo entendieron,
y por dejarte la libertad que otros te negaron, nos separaron.
"Respeto por la vida", escribió un buen amigo,
y no faltaron hermanos, ni manos,
ni planes de asalto para intentar recuperarte.
Fue imposible.

Desde entonces he intentado escribirte,
pero no puedo, ni siquiera esto.
Tal vez esta vez sea por supervivencia,
para que el recuerdo de tu aliento y de tus latidos
sea un poco menos doloroso,
lo dudo,
algunas noches creo escuchar tus pasos y yo sigo aquí,
esperando a que algún día vuelvas a rescatarme de nuevo.



lunes, 16 de marzo de 2015

Antes de irme

Antes de irme
de echar el último vistazo
y pegar definitivamente la barbilla al cuello por última vez,
me gustaría traducir el lenguaje del resto de animales
probar con vosotras todas las drogas
unir las dos costas del Estrecho
-de todos los estrechos-
destrozar todos los registros bancarios, de identidad y propiedad
que nadie tenga ni deba nada
derribar los muros de las prisiones, los centros de menores, los psiquiátricos
las paredes de los colegios, los museos
las perreras, urbanizaciones,
centros financieros, laborales y comerciales
fronteras, todas,
plantar cebollas, patatas, tomates, ajos
uvas, hierbas, amapolas, rudas sirias,
cargarme a todos los policías que pueda
y bailar contigo desnuda
sobre la sangre de los cadáveres del viejo mundo.