Llorarán los cielos,
el cemento que habitamos
sollozará y gemirá de dolor
retorciéndose hasta el estrangulamiento.
Caerán colosas estructuras
devoradas por su propio fuego,
borrarán las líneas y los sentidos
para ver surgir de nuevo
otras máquinas predestinadas
a sucumbir en su momento.
Ahora y en la hora de nuestra mente
nuestro cuerpo castigado sin piedad, sin descanso.
Alegrías son penas y con ellas el castigo,
no hay más futuro que este
y ya se está muriendo.
miércoles, 13 de junio de 2018
lunes, 11 de junio de 2018
EL MIRLO
Para piar debe haber quien escuche;
para ir, un lugar.
Sin embargo nada impide
el vuelo errático
sobre un imaginario radical.
Gloria a los intrépidos, a los osados,
a los que atraviesan el tiempo
cabalgando sobre su miedo
y se mondan la piel a mordiscos
por un instante de verdad.
Abajo se santigua el buen ladrón
haciendo sitio a la muerte.
No importa qué humano,
qué material, qué entidad;
si golpeas fuerte siempre encuentras
alguna veta que saquear.
Nadie será sublimado esta madrugada
pero el valiente huye feliz.
Canta el mirlo, la noche
vuelve a enmudecer.
para ir, un lugar.
Sin embargo nada impide
el vuelo errático
sobre un imaginario radical.
Gloria a los intrépidos, a los osados,
a los que atraviesan el tiempo
cabalgando sobre su miedo
y se mondan la piel a mordiscos
por un instante de verdad.
Abajo se santigua el buen ladrón
haciendo sitio a la muerte.
No importa qué humano,
qué material, qué entidad;
si golpeas fuerte siempre encuentras
alguna veta que saquear.
Nadie será sublimado esta madrugada
pero el valiente huye feliz.
Canta el mirlo, la noche
vuelve a enmudecer.
viernes, 8 de junio de 2018
000
No consigo dormir
tampoco estar despierto,
ya no creo ni en la paz
de los cementerios.
Los huesos pesan más aun después de muertos.
Yo es otro y los otros del otro también.
Soy un fue que no ha sido,
tormenta quiso ser llovizna,
agua para los huertos
que acabó revuelta en los pulmones
de los ahogados.
La pesadilla empieza
cuando abres los ojos,
pero ya no veo en la muerte descanso.
Existo en otros y no merecen
que nos siga haciendo daño.
tampoco estar despierto,
ya no creo ni en la paz
de los cementerios.
Los huesos pesan más aun después de muertos.
Yo es otro y los otros del otro también.
Soy un fue que no ha sido,
tormenta quiso ser llovizna,
agua para los huertos
que acabó revuelta en los pulmones
de los ahogados.
La pesadilla empieza
cuando abres los ojos,
pero ya no veo en la muerte descanso.
Existo en otros y no merecen
que nos siga haciendo daño.
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